El sepulcro de Píndaro



El nacimiento de Píndaro, 1848 Henry Pierre Picou

Pasando el estadio, a la derecha hay un hipódromo y en él está el sepulcro de Píndaro. Cuando Píndaro era joven y se dirigía  a Tepsias en el calor ardiente del verano, justo al mediodía, se apodraron de él la fatiga y el sueño. Por eso, apartándose un poco del camino, se acostó y, mientras dormía, unas abejas volaron hacia él e hicieron miel sobre sus labios.
De este modo fue com Píndaro empezó a componer cantos. Cuando ya tenía fama en toda Grecia, la Pitia le dio mayor gloria al ordenar a los delfios que dieran a Píndaro igual parte de todas las primicias que ofrecían a Apolo. Se dice que, cuando llegó a viejo, tuvo una visón en un sueño: Persófone se le presentó mientras dormía y le dijo que era la única entre los dioses que no había sido celebrada con un himno por él, pero que le compondría un canto cuando fuese junta a ella. La muerte le sorprendió antes del décimo día después del sueño. Pero en Tebas había una mujer anciana pariente del Píndaro y que se había ejercitado en cantar la mayoría de sus cantos. A esta anciana se le presentó Píndaro mientras dormía y le cantó el himno a Perséfone, y ella, tan pronto como el sueño la dejó, escribió todo lo que había oído a él cantando en el sueño. En este canto entre otros sobrenombres que hay de Hades, está "el de las riendas de oro", evidentemente por el rapto de Perséfone.
Pausanias, Descripción de Grecia, IX, 23 2-4

Píndaro